Mi testimonio de cómo decidí educar en casa…

Cómo decidí educar en casa…

Es una de las preguntas que usualmente recibo, junto con otras como: ¿Hasta qué edad piensas educar en casa? ¿Cuál ha sido tu mayor miedo? ¿Los niños socializan? ¿Eres maestra de profesión?, entre muchas más.

Y aunque, a medida que vaya escribiendo otras entradas, responderé algunas de esas preguntas, quiero comenzar esta serie con una en particular: ¿Cómo decidí
educar en casa?

Cuando era joven, había escuchado el término “estudiante libre”, que básicamente se refería a un estudiante que solo iba a la escuela a tomar exámenes.
Honestamente, no le di mucha importancia cuando escuché el término por primera vez, pero sí me parecía algo muy extraño.

En aquel momento me hacía preguntas como: ¿Solo iban a tomar exámenes a la escuela? ¿Cómo estudiaban esos muchachos? ¿No se aburrían? ¿Aprendían de verdad? ¿Qué hacían en la casa todo el día?

Posiblemente son las mismas preguntas que hoy te haces cuando alguien te dice que educa a sus hijos en casa, así que te entiendo perfectamente.

Cuando me casé con mi esposo y estaba embarazada, una amiga me comentó acerca del "homeschooling". Nunca había escuchado ese término en inglés, ni tampoco traducido al español. No recordaba o no relacionaba de que posiblemente el término "estudiante libre" era lo mismo que "homeschool". Y creo que fue lo mejor, porque posiblemente habría estado predispuesta por el término y tal vez no me habría interesado. Dios en su inmensa misericordia no permitió que asociara ambas cosas.

Pero realmente quien me convenció de educar en casa fue una vecina.

Mi hija tenía alrededor de cuatro años en ese tiempo, ya a punto de cumplir los cinco, así que le tocaba entrar a kindergarten. Antes de eso, yo disfrutaba muchísimo hacer actividades con ella: pintar, aprender los colores, las formas, las
letras, recortar, pegar, hacer manualidades… Tú menciona cualquier actividad
para esa edad y posiblemente la hice con mi hija. Disfrutamos muchísimo esa
etapa.

Mi vecina tenía dos niños, ambos de entre ocho y diez años. Era verano, y un día me dijo con un suspiro:

"I can’t wait for school to begin" (No puedo esperar a que empiece la escuela).

Yo me sorprendí y le pregunté por qué decía eso. Le comenté que, en mi caso,
probablemente estaría triste cuando comenzara la escuela porque iba a pasar
mucho menos tiempo con mi hija.

Ella me respondió:

—Solo espera a que le toque a tu hija. Vas a respirar de alivio. No vas a querer que
la escuela termine nunca. No es fácil tener a los muchachos en la casa. Te
cansan, te estresan. Lo mejor es la escuela.

En ese momento pensé para mis adentros: Yo nunca voy a pensar así. ¿Cómo voy a
estar feliz de que mi hija no esté conmigo? ¿Cómo voy a estar mejor sin mi hija
pequeña que estando con ella?

Sinceramente, aquello me dio mucho en qué pensar.

Así que decidí hablar con mi esposo y le dije:

—Quiero hacer homeschool.

Y su respuesta fue:

—Claro que…

Bueno, te sigo contando en la próxima entrada lo que me dijo…

Un abrazo,
y recuerda: para mí, educar en casa ha sido un ministerio. El tuyo puede ser
otro. Pero estoy convendida de algo… No hay mejor maestra par tu hijo que tú. En
todo aquello para lo que Dios te haya llamado, hazlo con amor, como para el
Señor.

 

4 thoughts on “Mi testimonio de cómo decidí educar en casa…”

    1. Leer tu testimonio es como leer un poco de mi , siempre me decían , eso con mi hijo y yo pensaba , justo eso disfruto enseñarle y aprender con el . Es muy fuerte la presión de nuestro país , si un niño no entra al colegio a los 2 que si no a los 3 , recuerdo una persona decirme, con insistencia que debía poner en el colegio, le explique muy bien .

      1. Creo que muchas madres pasamos por esto. Pero que hermoso es poder encontrar otra mamá que piense igual! Gracias por tomar de tu tiempo para leer y contar tu experiencia.

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